VENDEDORA DOMINICANA

domingo, 10 de agosto de 2008

El baile más preciado de los Dominicanos


Se discute aún el origen del merengue. Entre las opiniones diferentes acerca del tema encontramos: Fue Alfonseca quien inventó el merengue (Según Flérida de Nolasco). Su origen y aparición se pierde en las brumas del pasado (Julio Alberto Hernández).
Nació con carácter de melodía criolla tras la batalla de Talanquera donde triunfaron los dominicanos (Rafael Vidal). Parece ser que el merengue se desprende de una música cubana llamada UPA, una de cuyas partes se llamaba merengue.


La UPA pasó a Puerto Rico, de donde llegó a Santo Domingo a mediados del siglo pasado (Fradique Lizardo). Al parecer Lizardo se acerca al meollo de la cuestión. En 1844 el merengue aún no era popular, pero ya en 1850 se puso de moda, desplazando a la Tumba.

A partir de ese momento tuvo muchos detractores. A principios de la década de 1850 se desató en los periódicos de la capital dominicana, una campaña en defensa de la Tumba y en contra del merengue que reflejaba el auge que iba adquiriendo el merengue en detrimento de la última,Don Emilio Rodríquez Demorizi dice: "Los orígenes del merengue siguen pues, en la niebla.

No parece que pueda atribuirse a origen haitiano. De haber tenido esa oscura procedencia no habría gozado de boga alguna en 1855, época de cruentas luchas contra Haití; ni los que en ese año repudiaban al merengue habrían dejado de señalar tal procedencia como suficiente motivo.

Tampoco lo señaló Ulises Francisco Espaillat en sus escritos contra el merengue en 1875". En realidad, poco se sabe en concreto acerca del origen del merengue. A mediados del siglo pasado, de 1838 a 1849, un baile llamado URPA o UPA Habanera, se paseó por el Caribe llegando a Puerto Rico donde fue bien recibido.

Este baile tenía un movimiento llamado merengue que al parecer es la forma que se escogió para designar el baile y llegó a nuestro país donde ni siquiera se mencionó en los primeros años. Posteriormente fue bien acogido y hasta el coronel Alfonseca escribió piezas de la nueva música con títulos muy populares como "¡Ay, Coco!", "El sancocho", "El que no tiene dos pesos no baila", y "Huye Marcos Rojas que te coje la pelota". La estructura musical del merengue en la forma que se puede considerar más representativa, constaba de paseo, cuerpo o merengue, y jaleo.

Se le quiere atribuir a Emilio Arté erróneamente el haber agregado el paseo al merengue tal como existía en su época. Toda la música se escribe a un ritmo de 2 x 4 y existen discrepancias en cuanto al número de compases que deben constituir cada parte, pues se abusaba a veces al alargarlas "ad infinitum".

Las formas literarias que acompañan al merengue son las más comunes dentro del arte popular la copla, la seguidilla, y la décima, apareciendo pareados de vez en cuando.
Desde el principio el merengue se interpretó en los instrumentos que poseía el pueblo y que les eran más fáciles de adquirir, las bandurrias dominicanas, el Tres, el Cuatro. A fines de siglo pasado hizo su entrada por el Cibao el acordeón diatónico de origen alemán que por su fácil manejo desplazó la bandurria.

Por sus escasas posibilidades melódicas este instrumento limitó la música que interpretaba y así el merengue se conservó en cierta forma desvirtuado con relación al original.

Con esta variante el merengue se adentró en la sociedad dominicana, integrándose por completo con ciertos sectores sociales desplazando inmediatamente a otras danzas que como la Tumba, por ejemplo, requerían de sus ejecutantes (bailadores) un gran esfuerzo mental y físico.

Este último tenía once figuras diferentes. Es fácil de imaginarse por qué el merengue con su coreografía reducida a la más simple expresión pudiera desplazar a todos sus rivales y acaparar el fervor del pueblo. Coreografía
La coreografía del merengue se reduce a lo siguiente: El hombre y la mujer entrelazados se desplazan lateralmente en lo que se llama "paso de la empalizada", luego pueden dar vuelta hacia derecha o izquierda. Esto constituye el verdadero "merengue de salón", en el cual las parejas no se separaban

El colorido de los Dominicanos

En febrero comienza la temporada del Carnaval de la Independencia en nuestro país, que corresponde al Carnaval de Carnestolendas en Europa y América, cuya característica fundamental, además del contenido temático y coreográfico, esta definido en su traje y en su mascara.

Al llegar febrero todo es alegría… Es como si la canción se hubiera compuesto o se interpretara pensando en La Vega.

Es en el
Carnaval actividad donde se desbordan a plenitud todas las manifestaciones folclóricas y culturales de este pueblo cibaeño.

El
Carnaval de La Vega, como todo el carnaval dominicano, tiene influencia de los carnavales de las Carnestolendas de España, y el fuego y el agua, de los países fríos, así como de nuestra herencia africana.

Los historiadores ubican el 1510 como el año cuando tuvo su inicio el
Carnaval en la Vega., se trató de una recreación de moros y cristianos que hiciera el clérigo Álvaro De Castro.
Yanio Concepción, otro estudioso de las costumbres y tradiciones veganas, explica los elementos característicos del
carnaval.

La careta del diablo cojuelo puede representar la típica cara del diablo europeo, una cabeza de animal o escapar hacia el mundo de la fantasía para representar facciones antropomorfas; ella es fea y bella, terrorífica bondadosa, seria y alegre, pero más que nada es burlona).

Con respecto al disfraz nos señala que (consta esencialmente de un pantalón ancho ajustado a los tobillos; una camisa ancha de grandes mangas, que se ajustan en la cintura y en las muñecas, terminando abajo en una faldilla, un capuchón que es denominado galacha, el cual cubre la cabeza y cae por la espalda; estas prendas son confeccionadas con la tela brillante y cosidas en éstos cientos de cascabeles, una careta para cubrir la cara y una vejiga para golpear.

Los diablos cojuelos adoptan diferentes nombres de acuerdo con el lugar. Por eso en Cabral se les llaman Cachúas; en Montecristi, Toros y en Cotuí, Papeluses.

El folclorista Fradique Lizardo, ya fallecido, (citado por Mario Concepción) abunda sobre las caretas de los diablos, y al respecto dice: (las caretas son muy bien hechas; es en esa ciudad .

(
La Vega) el único lugar en que se encuentran caretas móviles, o sea, que hacen que la mandíbula se mueva y aparezcan los dientes)El más popular de los careteros veganos fue Felipe Abreu, quien no solamente trabajó para sí mismo, sino que se convirtió en el maestro forjador de la mayoría de los que se disfrazan.

Nuestra Insignia

Desde su creación (1844) hasta el año 1913, sufrió diferentes variaciones en su diseño "tan diversas que aún durante los primeros años de nuestra nacionalidad era difícil encontrar dos escudos exactamente iguales, aunque fuesen impresos por organismos oficiales".

El primer escudo de armas tenía dos ramas exteriores de laurel y debajo de éstas, formando un arco, aparecía una serpiente mordiendo y tragando su cola (signo de eterna evolución).

En un tercer plano aparecía, abierto y en el centro, el libro de los Evangelios; detrás del libro había un trofeo de armas (una lanza y un fusil con bayoneta calada a la derecha, y un sable y una corneta a la izquierda); arriba del libro había una bandera dominicana.

En segundo plano había dos banderas dominicanas y, en el cruce de las astas, había un gorro frigio (símbolo de la libertad). En primer plano, en la parte inferior, había una cinta ancha con las palabras "República Dominicana) y, a ambos lados en la parte inferior, dos cañones con sus respectivas balas esféricos en forma piramidal.

Constituciones, leyes y decretos posteriores fueron modificando la estructura del escudo: se eliminaron los cañones (Constitución del 6 de noviembre de 1844), sustitución de una rama de laurel (primero por una de parra en 1848 y luego por una hoja de palma desde 1853), la bandera central fue sustituida por una cruz (1853), desaparición del trofeo de armas, del gorro frigio y de la serpiente, cuatro banderas cruzadas en lugar de dos, etc.

Aunque esta variedad de escudos fue apareciendo en el lapso de 1844 hasta el 1913, esto no significaba que el más reciente desplazara al anterior; eran usados indistintamente tanto unos como otros en documentos oficiales y a veces se combinaban unos con otros o se omitían detalles en algunos.

Cada vez que se reformaba la Constitución, se hacían pequeñas correcciones al describir el escudo.

Solamente a partir del año 1913 se oficializó una uniformidad heráldica mediante decreto del 6 de febrero de 1913 expedido por el gobierno de Monseñor Nouel, que establecía la forma actual.
En el mismo decreto aparecía un diseño, hecho por Casimiro de Moya, reproduciendo el "Gran Sello de la Nación".

Además de la forma, dicho decreto fijó, en su artículo segundo, los colores actuales: azul ultramar y rojo bermellón.

Primera Bandera de Santo Domingo


Para conseguir, pues, el fin deseado por los separatistas, necesario era dar a la enseña que debía servir de lábaro a la nacionalidad dominicana, una significación diametralmente opuesta, ora escogiendo para formarla colores diferentes a los de la bandera haitiana, ora combinados estos colores con el blanco que considerado por aquéllos como principio de discordia, debía ser para los dominicanos símbolo de paz y de armonía.

Inspirado en esta creencia y enardecida su fe patriótica por la que tenía en las doctrinas de la religión cristiana, fue por lo que el caudillo nacional, buscando en el signo de la redención el medio de resolver el difícil problema concibió la grande idea de separar los colores de la bandera haitiana con una cruz blanca, para significar de este modo al mundo, que el pueblo dominicano, al ingresar en la vida de la libertad, proclamaba la unión de todas las razas por los vínculos de la civilización y del cristianismo.

José Gabriel Garcia, "La Idea Separatista", 1883.

La Bandera, fue concebida por Juan Pablo Duarte, el cual la definió claramente en el juramento de los Trinitarios.

El padre de la patria, inicialmente trazó una cruz blanca sobre la Bandera Haitiana, la cual está dividida horizontalmente en dos partes iguales con el azul arriba y el rojo abajo; Sucesivamente se transformó en la actual, dividida en cuatro cuartos con los colores dispuestos en ángulos contrapuestos, con el azul en alto a la izquierda y abajo a la derecha, el rojo viceversa.
El color azul representa el amplio campo celestial donde ondea la bandera.


El color rojo simboliza la sangre derramada por nuestros mártires y héroes en la lucha por la independencia.

El color blanco representa la pureza del pueblo dominicano.

El escudo en el centro de la bandera.

La primera bandera fue bordada por Concepción Bona y María Trinidad Sánchez.
Se enarboló por primera vez el 27 de febrero del 1844 en la Puerta del Conde.



sábado, 9 de agosto de 2008

Calle El Conde de Santo Domingo

En 1590, el pirata inglés Francis Drake invadió a La Española. En 1655, los franceses invadieron la parte oeste de la isla, y luego de muchos tratados y forzadas anexiones, la porción de la isla controlada por Santo Domingo fue reducida a menos de la mitad.

Luego, en 1822, los haitianos, comandados por Jean Pierre Boyer, tomaron la isla completa, y los hispano-parlantes de la isla tuvieron que luchar por su perdida independencia y por su supervivencia.


Finalmente, el 27 de febrero de 1844, la parte este de la isla retomó su independencia después de 22 años de gobierno haitiano gracias a un grupo de patriotas liderado por Juan Pablo Duarte, Francisco del Rosario Sánchez y Matías Ramón Mella, siendo la Puerta del Conde el principal escenario de este evento.

Fue entonces cuando la parte de la isla de herencia española se convirtió en lo que hoy día es la República Dominicana.
El año 1992 marcó el aniversario 500, el Quinto Centenario del descubrimiento de América por Cristóbal Colón.

El Faro a Colón, con un costo aproximado de 400 millones de pesos dominicanos, fue eregido (en contra de una gran controversia) en honor a esta ocasión.

Hay museos dedicados a la historia de la República Dominicana, el Museo de las Casas Reales está dedicado al período colonial; mientras que el Museo de Historia y Geografía está dedicado a la historia dominicana desde antes del descubrimiento y hasta tiempos contemporáneos.

La historia de la Independencia se sumariza en el Museo y Casa de Duarte y el Altar de la Patria.

Las calles y la arquitectura medieval del hemisferio oeste, permiten a los visitantes dar una ojeada a lo que fuera el pasado colonial, y las vibrantes noches, cálidas playas y resorts llevan a la histórica Santo Domingo de Guzmán a su futuro.

Santo Domingo de Guzmán fue llamada en principio Santo Domingo por Bartolomé Colón, hermano de Cristóbal Colón.

miércoles, 6 de agosto de 2008

El Granero del Sur


La provincia San Juan lleva ese nombre en honor al santo San Juan Bautista, pues el día de la fundación de la villa (24 de Junio), es el día que la iglesia católica celebra el día de este santo.

Lo de Maguana viene porque la isla que los indígenas llamaban Quisqueya estaba dividida en cinco Cacicazgos, uno de ellos era el cacicazgo de Maguana, donde se fundó la villa de San Juan de la Maguana.

Maguana significaba vega pequeña para los taínos.

Al ser elevada a provincia en 1938 durante la dictadura de Trujillo, la provincia se le dio el nombre de Benefactor. Recupera su nombre original a la muerte del tirano.




domingo, 3 de agosto de 2008

Sabias Que?


El sancocho Dominicano

Este es uno de los platos más famosos que los dominicanos llevan a sus mesas, y aunque no sea tan común que los turistas lo prueben debido a que en muchos restaurantes no se encuentra disponible, debemos decirles que si quieren probar una comida característica de la isla, este seria el plato más recomendable.

Anote bien lo que lleva de preparación: carne de cerdo y lávelos en jugote naranja, sazónela y póngala en un sartén a freírse, en otra caldera debe preparar verduras de todo tipo, las que ustedes prefieran en agua hervida, Cuando la carne ya este frito agréguela a las verduras para que se ablande, y ya tiene su plato listo para servir

Se habrá dado cuenta de lo sencillo que es elaborar este plato, de modo que le servirá para sorprender a su familia o a algún amigo con una receta que seguramente en su país no se conoce hasta el momento.